Sobre las ocho de la mañana han saltado las alarmas en el Alcázar. La causa son las llamas producidas en la última planta del museo del Ejército, previsiblemente por un fallo eléctrico, quizás en la refrigeración, que están ocasionando una abundante humareda en la cuesta de Capuchinos.
Este incidente ha ocasionado el desalojo de los trabajadores del museo y la biblioteca, en un acto rápido, pero con desasosiego por la falta de información durante los pocos minutos que han estado esperando en la calle hasta la llegada de los bomberos.
No se sabe el alcance de las llamas, aunque sale un denso humo de las ventanas de la parte superior, las que miran a la calle cuesta de los Capuchinos. Afortunadamente, no han afectado, al menos de momento, a la biblioteca de Castilla-La Mancha, aunque el humo sale de la planta superior de la fachada en la que está su entrada. Evacuadas las instalaciones, se han cerrado las puertas cortafuego para evitar que llegue el incendio. "Nuestros fondos están protegidos por estas puertas cortafuego, pero habrá que esperar, porque todo puede cambiar en un minuto", ha asegurado la directora de la biblioteca, María Dolores Cristóbal.
Los bomberos del parque municipal de Toledo han sido activados por llamas en algún lugar entre las plantas 7 y 8 del edificio. También han acudido efectivos de la Policía Local.
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Sobre las nueve de la mañana ya se ha reabierto el tráfico en Bisagra que se cortó por seguridad. El desvío ha provocado retenciones en Doce Cantos.