Nambroca pide más guardia civil por los robos de cable

J. Moreno
-

Parte del municipio se ha quedado sin alumbrado público por los tres robos ocurridos en menos de una semana. El Ayuntamiento calcula que la reparación de la avería por estas denuncias costará más de 40.000 euros

Nambroca pide más guardia civil por los robos de cable - Foto: Alberto Rodrigo

El concejal de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento de Nambroca, Luis Miguel Muñoz, suena al otro lado del teléfono harto de los robos de cable. El municipio ha recontado tres en la última semana en otras tantas partes del pueblo, que se han quedado sin luz por el objetivo del cobre. Por todo ello, el edil demanda a la Delegación del Gobierno en Castilla-La Mancha más presencia de la Guardia Civil durante las noches.

Nambroca denunció hace unos meses el robo de cable en la zona industrial, pero ahora la delincuencia se ha agravado por la repetición del caso en menos de una semana y por la afectación a partes del municipio habitadas. La zona de la rotonda de entrada desde Toledo, el parque 'Prado concejil' y la calle Calatañazor figuran como los objetivos seleccionados por los ladrones para cometer sus fechorías.

«El presupuesto no da para mantener una vigilancia por los robos», asegura el concejal para justificar la petición de más presencia nocturna de la Guardia Civil.

El Ayuntamiento dispone de equipos de videovigilancia y prepara la incorporación de más cámaras para intentar disuadir a los malhechores. «Desde el Ayuntamiento de Nambroca condenamos firmemente estos incidentes y estamos trabajando en nuevas medidas de seguridad», apuntaba el equipo de gobierno en un mensaje a los vecinos. Y apostillaba sobre la petición expresa a la Delegación del Gobierno: «Intensificar la vigilancia y prevención es clave para garantizar la seguridad de todos y evitar que estos actos se repitan».

Nambroca apela también a la colaboración vecinal para avisar a la Guardia Civil de cualquier sospechoso detectado en la localidad de más de 5.000 empadronados.

El robo de cobre se ha convertido en un lucrativo negocio. Su elevado precio en el mercado ha ocasionado que los casos de hurtos de este conductor de la electricidad y transmisor térmico se dispararan en 2024. Solo en mayo, la Guardia Civil efectuó seis operaciones, con 82 detenidos. Si antes de la pandemia, en 2019, los delitos de esta naturaleza se cifraron en 2.367 en España, el año 2023 se cerró con 4.053, un 71 por ciento más.

Los investigadores han constatado un modus operandi en cuatro fases. Lo primero, y fundamental, es localizar la zona, lo más «segura» posible para estos delincuentes. Cuando ven el momento oportuno, proceden a cortar el cable y a sustraerlo, en muchas ocasiones de día, aunque también por la noche, como en Nambroca. La tercera fase es «limpiarlo» o «pelarlo». Sin ello, no se llegaría a la cuarta fase: la venta. Las chatarrerías y los centros de reciclaje se convierten en receptores de la mercancía.