Europa quiere iluminar la cultura en 2031 y Toledo ha encendido ya el interruptor para dar luz y convertirse en Capital Europea de la Cultura por méritos, estrategia cultural, poniendo el foco en el extenso patrimonio histórico-artístico que atesora y distingue a una ciudad que quiere estrenarse como gran apuesta cultural durante un año y obtener réditos similares a los que cosechó el Año Greco 2014.
La carrera por lograr esta distinción es empinada porque a Toledo le toca competir, al menos, con otras siete ciudades españolas que persiguen el mismo objetivo, algunas de ellas ya experimentadas como candidatas en años anteriores. La capital castellanomanchega tendrá que armar, de la mano de la Real Fundación de Toledo, una candidatura atractiva e innovadora una vez que presente la documentación al Ministerio de Cultura a finales de año.
El plazo está abierto hasta esa fecha y no se descarta que aparezcan nuevas candidatas que no hayan publicitado su interés en competir junto a Toledo, Granada, Pamplona, Cáceres, Oviedo, Las Palmas, Burgos y Jerez de la Frontera.
¿Qué ciudad está más preparada para asumir el reto de convertirse en Capital Europea de la Cultura en 2031? La respuesta es compleja porque todas las candidatas presumen de festivales, patrimonio, rutas, exposiciones, y otras muchas actividades culturales que las colocan en buena posición.
Sin embargo, el Observatorio de la Cultura de la Fundación Contemporánea sí se ha atrevido un año más a lanzar su ranking sobre la calidad de la oferta cultural en 41 ciudades y Toledo también se ha puesto a prueba en esta radiografía que destaca algunas de las propuestas más representativas de cada ciudad analizada.
Según se desprende del informe, Toledo ocupa el sexto lugar en cuanto a programación cultural de las ocho ciudades candidatas a este premio que la Unión Europea instauró en 1985, hace exactamente cuarenta años. Una iniciativa que ha ido ganando aplomo y prestigio año tras año. Además, se coloca en el puesto 30 atendiendo al informe anual de esas 41 ciudades analizadas desde el ámbito cultural.
La capital castellanomanchega es la primera vez que aspira a colocar su cultura en la cima, un reconocimiento que avala y elige un grupo de expertos independientes, pero las ciudades españolas rivales no se lo van a poner fácil en esta carrera por desbancar a las actuales Capitales Europeas de la Cultura, una distinción que ostentan este año tres pequeñas ciudades: Chemnitz (Alemania); Gorizia (Italia); y Nova Gorica (Eslovenia).
TOLEDO
El informe anual del Observatorio de la Cultura coloca la oferta cultural de la capital castellanomanchega con un peso del 2,7% en relación a las cuarenta ciudades analizadas, y subraya que su calidad se ha visto reducida en un 0,5% respecto al año anterior, según el criterio y la opinión de los profesionales del sector.
La Catedral figura en cuarto lugar de la lista de potentes referentes del patrimonio histórico y monumental de Castilla-La Mancha, junto a la Catedral de Cuenca, el yacimiento de Segóbriga, el corral de comedias de Almagro, y el monasterio de Uclés.
En relación a la oferta cultural de la región, el ranking premia con el primer puesto al Festival Internacional de Teatro de Almagro (Ciudad Real), pero Toledo mantiene en esta lista que analiza once iniciativas del sector cultural tres propuestas con peso en la ciudad y con renombre fuera de ella: la programación del Teatro de Rojas, el Festival de Música El Greco y el Festival del Cine y la Palabra (CiBRA).
La importancia de estas tres ofertas culturales es indiscutible desde hace años en la capital de Castilla-La Mancha, si bien, el Observatorio de la Cultura las relega a los últimos tres puestos y señala que tanto el Rojas como el Festival de Música el Greco han perdido posiciones, ya que en 2023 se situaban en la sexta y la octava posición respectivamente. El peso como actividades culturales fue de 40 y del 33,3% en relación a las iniciativas analizadas en la región en el año 2023, pero ambas han perdido un 12,2 y un 5,5% el año pasado.
Al margen de los resultados de este análisis cultural, Toledo tiene otros muchos ingredientes culturales consolidados que no aparecen en el ranking. Festivales, conciertos, la Noche del Patrimonio, ciclos, música, oferta museística y otras buenas iniciativas que buscan consolidarse en una agenda de calidad y suficientemente innovadora para que una ciudad española alcance la Capitalidad Europea de la Cultura quince años después de la última que lo obtuvo, San Sebastián. Un título que también han ostentado Madrid (1992), Santiago de Compostela (2000) y Salamanca (2002).
GRANADA
De las ocho ciudades españolas que participan en esta candidatura, Granada es la mejor posicionada por su programación cultural. Si bien, cae hasta el puesto 26 en relación a las propuestas culturales de España.
La ciudad, que se presentó por primera vez al premio en 1986, ha intentado en varias ocasiones vender su estrategia cultural en la Unión Europea sin éxito, pero ahora está convencida de sus fortalezas. El fin de semana extendió su alfombra roja para celebrar los premios Goya, una iniciativa más dentro de un potente sector cultural que apuesta por la creación de nuevos espacios culturales, presume de su Bienal Flamenca, del Festival de Música y Danza y de más de una treintena de certámenes. Todo ello con la Alhambra como cartel anunciador.
PAMPLONA
Oportunidad histórica. Así se toma el reto la capital navarra, situada en el puesto 13 del ranking nacional del Observatorio de la Cultura. Pamplona ha anunciado hace un mes su candidatura buscando aunar la tradición histórica, cultural y artística con su apuesta modernizadora en el ámbito cultural.
La ciudad ya intentó promocionarse de cara al título en 2016 con sus Sanfermines de telón de fondo, incluso contaba con una previsión de ingresos y de gastos de cuarenta millones de euros, pero pronto fue rechazada y en su lugar se coronó San Sebastián.
Pamplona vuelve a la carrera ahora con los avales de tres de sus espacios de referencia que señala este informe cultural: los Encuentros de Pamplona, los Museos de la Universidad de Navarra y Baluarte y el Palacio de Congresos.
CÁCERES
Los festivales de música, la Semana Santa, los museos, la Cueva de Maltravieso y Las Lavanderas, una fiesta popular que da inicio a los carnavales y quiere optar a convertirse en fiesta de interés turístico regional, parten como platos fuertes de la agenda de la capital extremeña.
El ranking del Observatorio de la Cultura coloca a esta ciudad en el puesto número 18 de las 41 analizadas por su oferta cultural. Cáceres quiere ir a por todas e nla candidatura.
OVIEDO
La capital asturiana acaba de disfrutar de ser Capital Española de la Gastronomía y ya se está preparando para 2031 prometiendo convertir a Oviedo en un gran distrito cultural que aúne urbanismo y acción cultural.
En esta carrera, el ayuntamiento trabaja ya en cinco pilares clave para que Oviedo deje huella en el ámbito cultural, una vez que Gijón se ha apartado de la competición. Los objetivos pasan por una estrategia cultural local que transcienda la capitalidad, la promoción de la diversidad cultural europea, el apoyo institucional, un contenido cultural y artístico diverso y la participación ciudadana.
Oviedo se sitúa en vigésima posición en el informe del Observatorio de la Cultura, perdiendo un puesto, y destaca en esta estadística por los conocidos Premios Princesa de Asturias.
LAS PALMAS
Las Palmas de Gran Canaria, en el puesto 27 del ranking cultural, se siente en un momento crucial para emprender esta carrera y así lo manifiesta desde su ayuntamiento. Es la segunda vez que opta a ser Capital Europea de la Cultura, y esta vez colocará la participación ciudadana en el centro de la ecuación.
Una de las novedades más llamativas será la reconversión del Cine Guanarteme y del edificio Fyffes en centros culturales, dos inmuebles emblemáticos que ya cuentan con sus planes directores.
BURGOS
Su catedral encabeza la selección regional dedicada al patrimonio del Observatorio de la Cultura. Sin embargo, Burgos ocupa otro puesto discreto en la estadística, el número 32, a pesar de haber escalado seis posiciones en 2024 respecto a 2023.
Burgos ya cuenta con logo de una candidatura basada en cuatro ejes, con el objetivo principal de bucear en el Renacimiento, mezclando la narrativa como ciudad medieval y de otras épocas en su discurso. La ciudad persigue reforzar su atractivo turístico.
JEREZ DE LA FRONTERA
A esta ciudad gaditana se lo pone complicado Granada, que también compite, con lo que la Junta de Andalucía tiene el corazón dividido entre las dos urbes. Jerez ya ha dado a conocer su candidatura, ha estrenado oficina técnica y parte con el objetivo «de repensar Europa desde el sur», como apunta su alcaldesa María José García-Pelayo, convencida de la oportunidad que brinda el título y de las posibilidades de una ciudad que aspira a ser «un Jerez cultural, innovador, generador de empleo, sostenible, rural, integrador y social. Estas son las metas y los objetivos de nuestra estrategia como ciudad».
Jerez es la única de las ocho ciudades confirmadas para la candidatura que no figura en el Observatorio de la Cultura, pero esta singularidad no la aparta de esta carrera de largo recorrido por ponerse una importante medalla cultural.