Los vecinos de 'la ele' acudirán al Defensor del Pueblo

J. Monroy
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Es su último recurso después de haber reivindicado sin éxito los arreglos de esta zona, históricamente degradada, tanto en en el Pleno, como en Consejo de Partipación

Los vecinos de ‘la ele’ acudirán al Defensor del Pueblo - Foto: Yolanda Lancha

Durante las últimas semanas los vecinos del entorno de las antiguas 48 viviendas sociales del Polígono, 'la ele', han acudido tanto al Pleno municipal como al Consejo de Participación del barrio a exponer los muchos problemas en esta zona, históricamente degradada. Piden una correcta urbanización del entorno, este punto negro, totalmente degradado todavía, tres lustros después de la demolición de las viviendas. Sin embargo, no han obtenido respuesta positiva por parte del Ayuntamiento. Ante este nuevo callejón sin salida, van a acudir al Defensor del Pueblo.

Así lo explica Israel Nombela, portavoz de los afectados. Forma parte de las 112 familias que recientemente se han ido a vivir a las nuevas promociones de viviendas del entorno, que se unen a los antiguos residentes en la que puede ser la zona más degradada de Toledo.

Nombela acudió al último Pleno municipal, donde no pudo terminar de hacer su exposición. Y volvió a repetir argumentos en el último Consejo de Participación del Polígono. Su reivindicación, histórica ya, es que se dé una solución a toda esta zona. En uno y otro lugar obtuvo la negativa por respuesta, «se pasan la pelota del Ayuntamiento a la Junta y tiran dinero fuera porque no hay dinero, o porque el presupuesto municipal se lo llevan los sueldos en un cuarenta por ciento». Entre las excusas diversas de la Corporación están que este arreglo lo deberían haber hecho Gobiernos anteriores. Sin dar ni quitar razón, los vecinos lo que piden es que los actuales responsables den soluciones.

Porque más allá de lo estético, la zona sigue siendo incluso peligrosa, «y no sabemos por qué razón no quieren hacerlo».

Ante esta situación, Nombela ya ha contactado con un asesor del Defensor del Pueblo y piensa acercarse esta semana a presentar una reclamación en Madrid, para ver si puede instar al Ayuntamiento y a la Junta a buscar una solución para todos estos vecinos.

La situación. El consuelo que les queda a los vecinos es que durante los últimos meses la Junta de Comunidades ha tapiado el suelo de las antiguas 48 viviendas en sí. De esta forma evita que vuelvan a producirse caídas por un cambio de altura que tapaba la maleza y que podría haber provocado incidentes muy graves.

«Hemos adelantado algo», confiesa el portavoz vecinal. Pero a partir de ahí, en el espacio municipal todo continúa igual y los vecinos apuntan que no pueden vivir así por dignidad y porque además el espacio puede llegar a ser peligroso, sobre todo para niños y personas con movilidad reducida, sobre todo por las noches.

Para empezar el paseo desde la avenida de Boladiez, por ejemplo, existen unas anchas escaleras de grandes dimensiones totalmente destrozadas, hechas migas, desde antes incluso de la demolición de las 48. Hay escalones convertidos en rampas de arena y en medio, más allá de la abundante broza, hay varios árboles. Al lado existe una parcela pública llena de broza, para temor de los vecinos, que no quieren que cualquier día una chispa provoque un susto o alguna situación más desagradable.

El espacio circundante de las nuevas viviendas continúa igual o peor que cuando estaba elevada 'la ele', sin que la degradada urbanización se haya remodelado en lo más mínimo, a pesar de los proyectos aprobados para hacerlo. Todas las baldosas están rotas. Más abajo, hacia la calle Alberche, la situación no es mucho mejor. Sigue habiendo aceras destrozadas y los vecinos han de cruzar incluso un espacio terreno sin urbanizar.