Juan López ha tenido que variar sus planes competitivos por su situación familiar. Pero lo que hubiera sido un rosario de competiciones Máster, una tras otra, después de varios años así, se ha transformado en una vuelta de tuerca que ha traído consigo nuevos retos. El año pasado ya logró el récord de Europa de maratón. Ahora va a por el del mundo. Pero en los 50 kilómetros.
La tentativa será el próximo 3 de mayo en el Campeonato de España de 50 y 100 kilómetros Absoluto y Máster, que tendrá lugar en Málaga el 3 de mayo. Por eso, hace ya tres semanas inició el periodo de preparación, supervisado por su entrenador, Ricardo Ortega. Parece que, aunque de forma ajustada, el veterano atleta de 81 de años, va cumpliendo sin problema las metas.
Ahora mismo, está realizando tiradas de unos 17-18 kilómetros diarios, de lunes a viernes. Además, tras el descanso del sábado, el domingo llega la tirada larga, con más de 20 kilómetros en las piernas. Así, poco a poco, el corredor del Club Atletismo Toledo irá incrementando la distancia, para llegar a la prueba en plenas garantías.
Como él mismo reconoce, va a probar. La marca a superar es la del luxemburgés Jose Mathias, con 5 horas, 36 minutos y 21 segundos. En su mente va a llevar un registro asequible, «para no tener que ir muy justo», pero es verdad que la idea es rebajar esa marca en algunos minutos. Tendría, de esta manera, el récord mundial de la distancia en la categoría M85.
Juan tiene como referencia las 4 horas y 39 minutos que realizó hace tres años en Santander, pero, como explica, «a estas edades, dos o tres años se notan mucho, hay bajones». Además, ya sabe que, en 50 kilómetros, «estás expuesto a todo lo que pueda ocurrir». De hecho, hace unos días se torció un tobillo, pero, por fortuna, no ha tenido que parar.
Por lo demás, en estas semanas de entrenamientos, el veterano atleta toledano también está teniendo que aprender a controlar la alimentación durante la prueba. Se va alimentar a base de geles, más o menos cada diez kilómetros. Y es que, como cuenta, su estómago no digiere bien la comida a ese ritmo».
Asimismo, el corredor del barrio de Santa Bárbara cuenta con el hándicap de viajar el viernes para competir el sábado, en una prueba que arrancará a las 6 y media de la mañana. «No te da tiempo ni a aclimatarte», asegura. Y es que, teme bastante que haga calor, ya que, además, la humedad es algo que no se adapta bien a su cuerpo.