A Ángel Farao, un policía nacional jubilado, se le prendió la ilusión a finales de 2023. Una moción de censura aupaba al candidato de Vox a la Alcaldía de Aldeanueva de San Bartolomé (Aldeanovita), el pueblo donde correteaba en su infancia y divisaba las ruinas de los viejos baños de 'La Herrumbrosa'. El nombre rimaba con esa aspiración latente pero achatarrada de devolver la vida su pueblo mediante el tirón de las benéficas aguas. Enganchó este septuagenario, amabilísimo y con una voz vigorosa, el proyecto que blandía un hijo político de la localidad: la construcción de un hotel balneario.
«Para mí, era importantísimo emocional y económicamente para Aldeanovita. El proyecto era bastante bueno. Me deja emocionalmente torcido», reconoce a este diario. El día 25, su tocayo y emprendedor del hotel balneario anunciaba con un escrito sucinto su renuncia a la construcción de las 24 habitaciones, las piscinas y la sauna.
De esta manera, la propuesta de 'Balneario revive' se diluye, como tantos otros intentos de insuflar oxígeno a las benéficas aguas de Aldeanovita. Ángel, el empresario, expresa como razones la dificultad para la adquisición del terreno complementario y necesario para el proyecto, la dilación de los plazos inicialmente previsto para la apertura y la extinción del calendario de las ayudas previstas para la nueva fecha de finalización de las obras.
Principalmente, la imposibilidad de las ayudas europeas ha determinado la renuncia difinitiva a la construcción del hotel balneario, iniciados ya los primeros trámites como la concesión de la transmisión del aprovechamiento de aguas mineromedicinales 'La Herrumbrosa'. Precisamente, el papeleo y las exigencias administrativas han demorado esta diligencia imprescindible para la consecución del proyecto empresarial de Ángel, casado con una descendiente de Aldeanovita.
«Se ha ido al garete y a mí me duele. Me ha entristecido mucho», lamenta el alcalde. Recién nombrador regidor, se reunió con el empresario para levantar el proyecto, con un porvenir de empleo y visitantes bajo el brazo.
La evolución poblacional de Aldeanovita ha seguido la tónica de la gran mayoría de la comarca de La Jara. A principios de los años 60, recién cerrado el balneario de 'La Herrumbrosa', el pueblo sumaba 1.500 habitantes, pero ahora mismo apenas supera los 400 empadronados.
«Es un golpe bajo que ha dañado mi dignidad por no poder alcanzar el compromiso con mi pueblo. Mis disculpas a mis queridos paisanos. Una recuperación de los baños, 'nuestro baños', que anhelábamos como a la propia vida», se disculpaba públicamente el alcalde ante sus vecinos al día siguiente de recibir la renuncia.
La incorporación de este empresario suponía resucitar una construcción que había reaparecido públicamente cada cierto tiempo, pero sin una concreción definitiva. En 2013, la Diputación Provincial se reunió con el alcalde de Aldeanueva de San Bartolomé, Ángel de Bodas, y con el director del Observatorio del Termalismo en España, Xavier Ballbé, para estudiar las posibilidades de recuperación del balneario de la localidad.
La Dirección General de Industria, Energía y Minas de la Junta de Comunidades había concedido poco antes la concesión de aprovechamiento de las aguas minerales (ferruginosas oligometálica) de la fuente 'La Herrumbrosa'. Concretamente, la condición minero-medicinal y de utilidad pública quedó otorgada oficlamente el 13 de enero de 2011.
Por entonces, la Consejería de Fomento tenía abiertos otros cuatro expedientes de agua minero-medicinalen la provincia: Aguas de Villamaría, en Navamorcuende; Balneario Las Palmeras, en Villafranca de los Caballeros; Los Baños del Robledillo, en San Pablo de los Montes y Manantial Valtorre, en Belvís de la Jara.
Ángel Farao y el resto de los vecinos de Aldeanovita seguirán anhelando la resurrección del balneario de 'La Herrumbrosa', cuya oxidación comenzó en 1957.