La posibilidad de incluir una talla de La Última Cena, un deseo expresado por el conjunto de las cofradías toledanas, un anhelo ya explorado, necesitaría de una inversión de 150.000 euros. El consiliario de la Semana Santa toledana, José Antonio Jiménez 'Quillo', anima a buscar los fondos suficientes para materializar la adquisición de este monumento procesional que completaría las escenas de la Pasión en la ciudad.
El sacerdote, además, confía a las holy cards, una suerte de cromos con los rostros de las imágenes veneradas, la difusión de esta solemnidad, una proyección a la que también ayuda el impulso a las bandas musicales que acompañan los pasos.
La celebración de la Semana Santa en la cabecera de Castilla-La Mancha se acompaña de un intenso programa cultural que incluye, como novedad, la primera edición del ciclo de bandas interprovincial. Cinco agrupaciones musicales ofrecerán conciertos los sábados de marzo.
AL MENOS, UNA POR DÍA. Quillo relata el deseo del arzobispo primado, Francisco Cerro Chaves, de participar, como mínimo, en una procesión diaria en la sede metropolitana. La Semana Santa toledana incluye actos penitenciales desde el Viernes de Dolores hasta el Domingo de Resurrección, diez días seguidos.