La Gran Logia de España eligió la ciudad de Toledo para celebrar, el pasado 25 y 26 de enero, un doble encuentro de suma importancia para los masones. El Hotel Beatriz de la capital fue el escenario seleccionado para proceder a celebrar una doble cita, por un lado la XVI Asamblea Extraordinaria de la Gran Logia de España y, paralelamente, la XXVI Gran Asamblea Ordinaria de la Provincia de Castilla, la más extensa de las ocho que se asientan en el país.
La asamblea de Castilla tuvo un carácter ordinario, de apertura de ejercicio, con sus presupuestos, mientras que la extraordinaria sirvió para aprobar, por aclamación, la segunda reforma de la constitución y los estatutos de la Gran Logia de España.
La primera parte de la reforma tuvo lugar hace meses en Fuengirola, y allí se trataron temas como una mayor transparencia de la asociación y una mejora de la democracia interna para, según explica el organizador de la cita en Toledo, el Diputado Gran Maestro, Javier Rivas, «adaptarnos a los nuevos tiempos».
La Gran Logia de España elige Toledo - Foto: Gran Logia de EspañaPor su parte, la reunión en la capital de Castilla-La Mancha culminó la reforma en un apartado más burocrático, adaptando la asociación a la ley estatal en cuestiones contables y financieras, todo con el objetivo de poder constituirse como asociación de interés público, tal y como explica Javier Rivas a La Tribuna.
Los 300 masones reunidos en Toledo votaron a favor de la reforma, registrándose tan solo dos enmiendas que se rechazaron, tras debate, con el acuerdo de sus recurrentes.
Los masones disfrutaron del patrimonio de Toledo, con visitas a lugares relacionados con su simbología, pero no por ello con significado masónico, como fue la Catedral de Toledo, con sus marcas de canteros, o el monasterio de San Juan de los Reyes, del arquitecto y maestro de cantería Juan Guas.