La presidenta Asociación de Guías Oficiales de Turismo de Castilla-La Mancha, Valle Vicente, ha pedido a las administraciones que «actúen y persigan a los que ejercen al margen de la legalidad, que no están habilitados y no son responsables ni con el entorno, ni con los clientes». Eso, a su juicio, no solo es una competencia desleal para sus asociados, sino que también es una desprotección para el consumidor, un efecto negativo y un daño económico, social y cultural para el destino.
Así lo ha expresado este viernes Vicente en Toledo en el salón Rico de Don Diego durante la celebración del Día Internacional del Guía de Turismo, en el que la Asociación ha organizado visitas solidarias a favor de Cáritas. Su presidenta ha querido reivindicar sus derechos, «nosotros cumplimos con nuestras obligaciones legales, somos guías acreditados y responsables», y ha pedido a la Consejería de Turismo que siga convocando pruebas de habilitación de guías en la región y que el nivel de conocimiento sea más específico y se demande idiomas extranjeros.
Vicente ha transmitido su satisfacción por el crecimiento por el crecimiento regional de su Asociación. Crece, a su juicio, «porque demostramos día a día que somos profesionales, que nos importa nuestra profesión, que trabajamos por defender no solo nuestros intereses, sino también por defender la calidad de la experiencia turística de nuestros visitantes y la calidad de nuestras ciudades». Su compromiso es con los visitantes y con sus ciudades y quieren que la experiencia en destino «sea tan buena que el turista quiera volver, cuando un buen profesional conseguirá seguramente lo contrario».
La Asociación ya tiene 120 guías en Castilla-La Mancha, de los que 92 trabajan en Toledo.
Fedeto. En el mismo sentido, el secretario general de Fedeto, Manuel Madruga, agradeció a los guías su labor. A su juicio, son un eslabón muy importante de la cadena del turismo, al ejercer su actividad haciendo que sea sostenible y en equilibrio con la vida natural de las ciudades. Cuando las administraciones públicas no actúan y no regulan, apuntó, nacen modelos que solo quieren utilizar el turismo de manera intensiva y en ocasiones al margen de la ley en economía sumergida.
De ahí que también apostara por la regulación de esta población.