La plataforma en Defensa de los ríos Tajo y Alberche considera que la «mini-crecida» del Tajo en las últimas semanas debería «poner en alerta a todos, fundamentalmente a los gestores» encargados del urbanismo, e incluso señala que «habrá que plantearse decir que ciertas cosas no están donde deberían estar».
El portavoz de la plataforma, Miguel Ángel Sánchez, analiza en una entrevista con la Agencia EFE las crecidas del Tajo y el Alberche en las últimas semanas, pero rechaza la idea de que hayan sido algo extraordinario, y lo califica de «mini-crecida», pues recuerda que en Toledo ha habido caudales con más de 3.000 metros cúbicos por segundo y hasta de 4.000 m3/segundo en Talavera, frente a los 500 metros cúbicos por segundo que se han alcanzado este mes de marzo en Toledo y 1.200 en Talavera.
Sánchez alerta de que crecidas de esas magnitudes llegarán en el siglo XXI, del mismo modo que ocurrieron en el XX, pero advierte de que las ciudades no están preparadas para ello, fundamentalmente porque en la última parte del siglo pasado, «urbanísticamente, todo ha valido tanto en Toledo como en Talavera».
«Tanto es así, que se han aprobado varios planes de ordenación municipal, tanto en Toledo como en Talavera, que han pasado por encima de lo que son las zonas inundables» e incluso achaca la caída de dos tramos del puente viejo de Talavera a la obra de canalización que se hizo a primeros de siglo XXI en Talavera, que ha provocado un aumento de la velocidad del agua.
También apunta al Hospital Nacional de Parapléjicos en Toledo, donde la Unidad Militar de Emergencias (UME) tuvo que levantar un dique para evitar que el agua llegara al centro hospitalario y recuerda que, del mismo modo, el Hospital de Talavera de la Reina también está en zona inundable.
«Tenemos que recuperar la memoria de lo que es el espacio del río, hasta dónde llega la llanura de inundación, los bosques de ribera, las zonas de expansión que deben tener ríos tan grandes como el Tajo en Toledo y en Talavera», defiende Sánchez, que por ello apuesta por replantear qué zonas son urbanizables y «quitar decenas de hectáreas urbanizables en zonas inundables».
En este punto, anima al Ayuntamiento de Toledo a tener en cuenta que zonas como La Peraleda o Vega Alta son inundables y, por lo tanto, ante la redacción del Plan de Ordenación Municipal que ha comenzado recientemente, «tiene que ponerse a trabajar urgentemente y descartar ya» urbanizar en esas zonas.
Y considera que «a lo mejor habrá que plantearse que ciertas cosas no están donde deberían estar» para dejar «al río lo que era del río», pues alerta: «Hay personas que están viviendo ahí, personas que creen que están seguras y no lo están».
Además, Sánchez califica al Alberche como el «el río más peligroso del centro de la Península» por el riesgo de «avenidas relámpago», porque puede coger gran cantidad de agua de lluvia y por el deshielo de la sierra de Gredos, a lo que suma la gestión que se hace de las presas que abastecen a la Comunidad de Madrid, como San Juan o El Burguillo, que obliga a que «operen más llenas».
Es decir, explica que si en febrero o marzo, lo normal sería que estuvieran al 50 o 60 % de capacidad máxima de llenado para poder dar cabida a las lluvias de esta época, en la actualidad pueden estar al 70 u 80 %, por si viene una primavera seca, para tener garantizado el abastecimiento de Madrid.
Sin embargo, alerta de que si, por ejemplo se producen lluvias como las de este mes de marzo, los embalses tienen que soltar «una gran cantidad de agua» para poder recibir el agua de las lluvias y las de los próximos deshielos.
Para Sánchez, la solución pasa por que Madrid pudiera también recurrir al agua de la cabecera del Tajo, pero lamenta que como «Madrid, políticamente es aliada de Murcia y Comunidad Valenciana, no quieren tocar la cabecera para que vaya al trasvase, porque Madrid tiene el Alberche».
Asimismo, indica que en los municipios por donde pasa el Alberche, como Escalona, Santa Cruz de Retamar o El Casar de Escalona, «en la década de los 60, 70 y 80 se ha permitido construir de forma muy alegre» una serie de urbanizaciones que están «dentro del cauce de un río».
Por ello, señala que, por ejemplo, el riesgo de que se inunden las urbanizaciones que actualmente está anegadas en Escalona, se puede repetir cada dos o tres años.
A su entender, los ayuntamientos tendrían analizar todo aquello que es susceptible de inundarse con frecuencia y «aunque suene duro, tendrían que estar fuera de la ordenación», si bien plantea que las personas que tengan allí sus casas puedan seguir viviendo en ellas, pero con las condiciones de que «no se puedan vender, no se puedan permutar, etcétera», de forma que con el paso del tiempo vayan cayendo en desuso.
Y también pide cambiar el modelo de gestión del Alberche, pues a su entender «se ha seguido un modelo bastante discutible.
«Al final, es una mezcla de los dos problemas, urbanístico que hay que poner orden, y de modelo de gestión de todo el macrosistema del Tajo, que es una aberración desde que empezó a funcionar el trasvase Tajo-Segura», concluye Sánchez.