El general de brigada Francisco Germán Martínez ha tomado posesión como nuevo general director del Museo del Ejército que tiene su sede en el Alcázar de Toledo, el cargo conlleva el de comandante militar de las provincias de Toledo y Cuenca. Al acto acudieron Milagros Tolón, delegada del Gobierno en Castilla-La Mancha, y Concepción Cedillo, presidenta de la Diputación.
En su alocución, Francisco Germán Martínez indica que llega a propuesta del jefe del estado mayor del Ejército de Tierra y y respaldo de la ministra de Defensa a quienes agradece esta confianza. Dice que no lo esperaba y subraya la importancia del Museo del Ejército, tarea para la que afirma su compromiso de pone toda su voluntad, capacidad y conocimientos con el fin de cumplir todas las expectativas y estar a la altura del puesto.
Hace un reconocimiento a la herencia recibida del general Jesús Arenas que ha hecho del Museo un centro de referencia superando las crisis del covid, la Filomena, la dana y un incendio que tiene la colección permanente cerrada y una reducción de plantilla. A pesar de todo asegura que Arenas ha conseguido sacar al centro más fuerte.
Indica que sus 4 años al frente de la Tropa de Montaña, a la que califica de excepcional unidad e «Infantería en estado puro», le van a servir para ejercer este cargo porque llega a Toledo cargado de energía aunque abrumado por la responsabilidad. En todo caso, considera que es un broche de oro para su carrera militar.
Recuerda su paso por la Academia de Infantería y una frase allí grabada: el mando no debe descansar sobre la fuerza sino sobre la razón y la superioridad moral. Y así se propone actuar.
Quiere ejercer con la razón, sin prejuicios, con autocrítica y aprendiendo de los errores (a ser posible los ajenos), con rigor intelectual y comunicando sus decisiones de forma razonable.
También quiere ser ejemplar, actuar con honradez, con disciplina, con lealtad, con justicia, poner por delante los intereses de la institución y delegar en los subordinados.
Es consciente de que el Museo del Ejército es una organización de personas, un centro de trabajo donde cuantas mejores condiciones de trabajo haya mejor será el resultado.
Señala que su responsabilidad es mostrar la historia del ejército como parte de la historia de España y transmitir la cultura de la defensa. También es clave asegurar los fondos en las mejores condiciones porque son el legado para el futuro.
Confía en el alto grado de profesionalidad de los responsables y asegura que no viene a hacer cambios porque cuando algo funciona «perfectamente» no lo ve necesario, si bien no es conformista y espera introducir mejoras porque lo contrario sería ir hacia atrás.
Como comandante de Toledo mantendrá los vínculos con las instituciones civiles actuando con discreción, cordialidad, imparcialidad y espíritu de colaboración.
También está seguro de que sus colaboradores y el personal le van a ayudar por lo que espera lealtad. Para acabar se pone en manos de la Inmaculada Concepción y proclama su fidelidad a España, al Rey y al Ejército.