Tres tribulaciones para la Zona de Contacto

J. Monroy
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Los problemas de cimentación sobre un antiguo vertedero, la difícil salida de las aguas fecales y un complicado acceso por la zona comercial dificultan la edificación de viviendas

Tres tribulaciones para la Zona de Contacto - Foto: David Pérez

La Zona de Contacto, esa estrecha franja de terreno entre la TO-23 y la Fuente del Moro, está desde hace años en todas las conversaciones de por dónde debería crecer la ciudad. Se trata del espacio que une barrios tan populosos como Polígono y Santa Bárbara, y lo lógico sería construir por allí antes de 'abrir otros melones', como La Peraleda. De hecho, ya durante la pasada legislatura el anterior Ejecutivo de Milagros Tolón se reunió con representantes del Sepes (Entidad Pública Empresarial del Suelo), propietaria de estos terrenos, para ver la posibilidad de construir viviendas. Una posibilidad que el actual alcalde, Carlos Velázquez, ha dado como cierta, aunque aún no se ha firmado el necesario convenio con la futura Empresa Pública de Vivienda.

Entre tanto, La Tribuna ha adelantado que Sepes ha encargado un estudio geotécnico para ver la verdadera posibilidad de edificar inmuebles, una posibilidad que a tenor de los conocedores de la zona parece complicada.

Tres son los problemas que en principio tendría el proyecto, apunta Víctor Villén, vecino del Polígono y exportavoz de la Asociación de Vecinos El Tajo, que durante años se ha sumergido en cuestiones urbanísticas del barrio desde la Asociación. Para empezar, recuerda que hace lustros en esta estrecha franja de terreno existía una fábrica de tejas «y allí había un barranco de catorce o quince metros de profundidad, que está relleno de escombros». Es decir, en caso de querer hacer viviendas sería necesaria una pivotación para la cimentación muy importante o buscar un lugar adecuado». Porque otra cosa sería hacer las viviendas más arriba, «pero eso sería ya meterse en la Fuente del Moro».

Otra dificultad que plantea el vecino es el acceso a las viviendas, que no se podrá hacer desde la TO-23 de manera directa. La entrada quizás tendría que ser por la rotonda del centro comercial, ya de por sí congestionada.

Finalmente, Villén se pregunta dónde desaguarán las aguas fecales de esas viviendas, «porque hay que recordar que Luz del Tajo y Fusión lo hacen en dirección Toledo y hay un remonte mecánico hacia la depuradora del Polígono». Se trata de un sistema que ha dado muchos problemas de malos olores. Si se hacen más construcciones por allí, tendrían que usarlo.

M-1-1. Finalmente, Villén llama la atención los problemas de la parcela M-1-1, que es donde desembocan los arroyos de la Fuente del Moro. Curiosamente, en estas lluvias no ha habido tantos problemas como en ocasiones anteriores, pero sí es cierto que en otras ocasiones este espacio se ha llenado de agua y no tiene salida. Se han hecho tres pasos por la carretera para evitar inundaciones, pero no da salida a este espacio, que sigue desaguando por desbordamiento en el paso subterráneo de la primera rotonda de la TO-23.

Se pregunta el vecino por dónde irán el tercer carril de la carretera y la conexión entre el andén del AVE y la estación de Santa Bárbara, «muchas cosas quieren meter por el mismo sitio».