El «absurdo» de pedir retretes en el campo

J.Moreno
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Inspección del Trabajo recogió en un acta a agricultores de la zona de Mora la infracción de no disponer baños para las cuadrillas. «Supera el absurdo, es un esperpento», critican

El «absurdo» de pedir retretes en el campo - Foto: Víctor Ballesteros

Los dueños de dos explotaciones de la zona de Mora se quedaron atónitos a principios de enero cuando leyeron el acta de inspección de la recogida de la aceituna. La auditoras reseñaban entre las posibles sanciones la ausencia de retretes en el campo. «Hay que tener sentido común», explicaba a este diario el presidente de Unión de Uniones de Castilla-La Mancha, Andrés García, la organización que denunció el dislate de pedir baños en pleno campo.

La legislación laboral recoge unas normas generales que se aplican en función del sector. Los agricultores están acostumbrados a justificar después de las actas de inspección la contratación de los empleados y el cumplimiento de la prevención de riesgos laborales. Pero lo insólito era la inclusión entre las deficiencias la ausencia de retretes. «Una cosa es que los pidan en las naves agrícolas y otra cuando vas de olivas», subrayó. Porque las fincas en esta zona de la provincia de Toledo son pequeñas y, diariamente, las cuadrillas pueden cambiar de lugar varias veces para continuar con la recogida.

«Encarecería mucho. No es puede asfixiar más», resalta por las exigencias de la administración, en comparación con la laxitud de países que compiten con el aceite español. Las inspecciones al olivar resultan frecuentes en la zona de Mora durante estos meses, teniendo en cuenta que la campaña dura desde el último trimestre del año hasta el primero del siguiente.

«Las protagonistas de esta hazaña son dos inspectoras de trabajo que deben tener la perturbadora idea, de que el campesino es incapaz de ir tras una oliva o un matorral cualquiera a cumplir con la llamada de la naturaleza. A las mismas inspectoras que realizan estas visitas a las explotaciones agrarias, aún no se las ha visto portando una taza de váter, como tampoco se ha visto la que reglamentariamente debe acompañar a la pareja de la Guardia Civil que las escolta», ironizaba Unión de Uniones en un comunicado que ha llamado la atención de los medios nacionales.

Uno de los dos perjudicados se presentó en la Inspección de Trabajo de Toledo y se resolvió el trámite de las justificaciones con la desaparición de la ausencia de retretes como deficiencia, petición expresa que hacía Unión de Uniones de Castilla-La Mancha en el comunicado. La presión de los medios de comunicación, según García, resultó decisiva para la exclusión de la falta de baños.

El irónico y mordaz comunicado de Unión de Uniones se burlaba ya de la supuesta carencia entre las provisiones de la cuadrilla. «La situación supera el absurdo, se convierte en un esperpento, en una astracanada. Lo que pide la inspección de trabajo viene a ser algo así como exigirle a la brigada que arregla la línea de alta tensión que porten un servicio o al grupo de alta montaña de la Guardia Civil o al Seprona que en todas y cada una de sus salidas transporten un baño móvil ¿A que parece una tontería?», exponía.

La zona de Mora se caracteriza por la abundancia de olivar, como en pueblos cercanos como Villanueva de Bogas, localidad de donde es uno de los denunciados.

El comunicado denunciaba a su vez la asfixia del sector: «Si unimos este nuevo desaguisado a la bajada injustificada del precio del aceite, la especulación del mercado, el aumento de costes de producción, la mala climatología y los juegos de malabares que se deben hacer para cumplir normativas ambientales y burocráticas de la nueva PAC, se comprende la desesperada situación del sector olivarero y del agropecuario en general».