La sede de la patronal toledana acogió un encuentro empresarial relacionado con el sector tecnológico en el que participaron seis compañías españolas y siete sociedades chinas, un cónclave en el que se expusieron diferentes propuestas de negocio y se buscaron potenciales acuerdos entre las corporaciones de uno y otro país. La reunión, promovida por la Diputación provincial, exploró vías de negocio en actividades punteras, incluidas la automoción eléctrica, la energía, el desarrollo de software, la automatización, la fabricación de herramientas o la microelectrónica.
La posibilidad de convertir a Toledo en una fábrica de componentes de coches eléctricos, incluso del vehículo completo, emerge en el horizonte. Se trata de una «opción», explica José Eugenio del Castillo, diputado de Contratación y Patrimonio, que podría materializarse en un «futuro» aún indeterminado. La provincia china de Shandong, el territorio con el que se celebró el encuentro bilateral, se erige como una gran zona productora de este emergente bien de consumo.
En cualquier caso, el intercambio de ideas y el establecimiento de «sinergias» entre las compañías toledanas y las chinas, oriundas de un territorio con salida al mar Amarillo y con unos 100 millones de habitantes, deberán desembocar en «relaciones comerciales sólidas».
Además, la cita remarcó el deseo de aumentar «la competitividad de las empresas locales» y la búsqueda de «nuevas oportunidades de inversión en sectores estratégicos», indica el representante de la Diputación provincial. Los intereses de las compañías toledanas en China apuntan a la compra de tecnología a precios competitivos; en el otro sentido, y más allá del coche eléctrico, las sociedades asiáticas tendrían en el desarrollo de las energías limpias uno de sus grandes intereses en Toledo.
Desde el lado chino, el vicealcalde de Jinan, Jiu Kan, destacó el atractivo cultural, educativo, turismo y económico que la demarcación toledana tiene para esta pujante urbe oriental. Se trata de una ciudad que cuenta con unos 10 millones de residentes y es la capital de la provincia de Shandong. Su enviado se detuvo en el valor patrimonial e histórico de Toledo, la primera ciudad que ha podido visitar en España. El interés turístico de la ciudad de las tres culturas se convirtió en el aspecto más veces reseñado por el munícipe chino durante su alocución. Además, Kan evocó la apuesta creciente de sus convecinos por España como destino vacacional.