El Ayuntamiento de Toledo está tratando de ayudar en todo lo posible a la obra de la sede de la Delegación del Gobierno en Castilla-La Mancha en Zocodover «como hacemos con cualquier iniciativa que se presenta por cualquier interesado para realizar cualquier actuación, obra o mejora». Así lo ha manifestado el alcalde de la ciudad, Carlos Velázquez, tras las polémicas surgidas en torno a la actuación y después de que la delegada, Milagros Tolón, afirmara que la obra continúa con normalidad y que no hay paralización oficial por parte del Ayuntamiento.
Velázquez apuntó que «desde el Ayuntamiento siempre se ha actuado de buena fe». En esta obra han surgido problemas como consecuencia de su envergadura y una actuación tan larga en una zona tan sensible, problemas «que hacen que pongamos el foco en cuestiones de carácter técnico de esta licencia y de futuras licencias que se tienen que pedir de futuras licencias, fundamentalmente, de ocupación de espacio público». Porque la actuación interior no tiene problema, los problemas están en el espacio público a afectar. De ahí la reunión este lunes entre técnicos del Ayuntamiento y de la Delegación para abordar estas cuestiones.
Prueba de esa «buena fe» son las reuniones del edil de Movilidad, Iñaki Jiménez, antes de la concesión de la licencia con asociaciones de vecinos y grupos de la oposición, «y lo que se puso sobre la mesa es lo que se planteó, no había otras opciones». De ahí que le sorprenda que algunos se quejen cuando ha habido participación.
En cualquier caso, velando por los intereses de la ciudad, continuarán las reuniones de carácter técnico.