Agentes de la Policía Nacional han desmantelado un cultivo 'indoor' en una nave con 1.350 plantas de marihuana ubicado en la provincia de Toledo, en una operación en la que han detenido a cuatro personas pertenecientes a una organización criminal que se encargaban de labores de cuidado y distribución de la droga obtenida.
La red criminal establecía en España los lugares donde ubicar estas plantaciones de marihuana y desde Toledo dirigían la distribución de la droga, principalmente hacia Alemania, según ha informado la Policía Nacional en un comunicado.
La investigación se inició en el año 2024, cuando los agentes tuvieron constancia de las actividades delictivas llevadas a cabo por un ciudadano extranjero asentado en España que estaría enviando grandes partidas de marihuana a Alemania.
Las primeras pesquisas acreditaron que este varón residía en la provincia de Toledo, lugar desde donde dirigía una red de distribución de marihuana en colaboración con otras personas, también afincadas en la provincia castellana, entre los que se encontraba un electricista especializado en la instalación de este tipo de cultivos.
Como resultado de las primeras gestiones, se confirmó que la organización criminal investigada establecía en España los lugares en los que ubicar estos cultivos de marihuana. Para la vigilancia y el mantenimiento de estos, utilizaban a personas de origen magrebí, a los que mantenían en su interior de manera permanente.
El resto de los investigados se encargaban de visitar los cultivos ilegales de manera frecuente para comprobar el desarrollo de los mismos y organizar la distribución de la droga una vez que era recolectada.
Asimismo, en esta fase de la operación, los investigadores pudieron localizar uno de los cultivos 'indoor' de la organización en la nave, donde uno de los responsables fue detenido y extraditado a Francia por delitos de tráfico de droga.
Esta circunstancia obligó a la organización criminal a aplazar sus actividades y contar con nuevos colaboradores para, poco tiempo después, reiniciar su actividad e instalar un nuevo cultivo con el mismo reparto de tareas.
Posteriormente, se procedió a la entrada y registro de la nave, donde se comprobó la existencia de un cultivo interior de marihuana, consistente en 1.350 plantas en un estado de maduración medio, así como a la detención de las dos personas que moraban en la nave y se dedicaban a su cuidado y custodia.
Tras la confirmación de la existencia del cultivo, se practicaron las detenciones de otras dos personas que habían sustituido, dentro de la organización criminal, al ciudadano detenido y extraditado a Francia en las actividades que realizaba.
También se han intervenido aparatos de aire acondicionado, portátiles, ventiladores, lámparas led y otros utensilios empleados en los cultivos desmantelados.