La brecha de género en el empleo empieza a agrandarse a partir de los 25 años y se dispara cuando se sobrepasa la barrera de los 40 años. La radiografía del desempleo en la ciudad de Talavera, según los datos del Ministerio de Trabajo y Economía Social, refleja que la desigualdad aumenta para las mujeres según van cumpliendo años y, especialmente, a medida que sobrepasan el umbral asociado con la maternidad.
Las mujeres suponen casi el 65 por ciento del desempleo que existe en Talavera, pero la diferencia entre ambos sexos apenas se manifiesta en los primeros tramos de la edad laboral. Así, la cifra de mujeres y hombres en paro es prácticamente igual en los tramos entre los 16 y 25 años. Según los datos de enero de 2025, los últimos desagregados que se han hecho público, hay 105 mujeres inscritas en el registro del desempleo con una edad comprendida entre los 16 y los 20 años, frente a 110 hombres, mientras que el dato está igualado entre los 20 y los 25 años, con 256 mujeres y otros tantos hombres.
Son las únicas edades en las que la mujer no está en desventaja. A partir de los 25 años la balanza empieza a desequilibrarse y las diferencias se disparan con la entrada en la década de los 40. La edad invita a vincular la situación de desempleo con la maternidad y la conciliación, teniendo en cuenta que en España la edad media de las mujeres para ser madres se sitúa en 33,1 años.
Entre los 25 y los 29 años el paro impacta con mucha más fuerza entre las mujeres y esa diferencia no deja de acentuarse en cada tramo de edad, para hacerse mucho más rotunda a partir de los 40 años. Entre 35 y 39 años el porcentaje que las mujeres copan en el desempleo se eleva ya al 62,4 por ciento, mientras que en el estrato siguiente, hasta los 45 años, supone un 66,6 por ciento.
La proporción no deja de subir a medida que avanza la edad y llega al 68 por ciento para las mujeres en el umbral de entre 45 y 49 años. En los primeros cinco años de la década de los 50 se registra el mayor escalón, ya que las mujeres suponen el 71,8 por ciento. El sesgo de género se acentúa por tanto con la edad y se matiza solo un tanto en la última década de edad laboral, llegando al 68 por ciento en el umbral del 55 a 59 años y al 64 por ciento a partir de esta edad. El tramo de más de 59 años, el último de la vida laboral, es el más abultado en ambos sexos, con 1.407 personas en paro.
El desempleo es una manifestación de la brecha de género. Según el informe 'La brecha salarial en Castilla-La Mancha', elaborado por Comisiones Obreras y dado a conocer hace apenas unos días, la brecha salarial en Castilla-La Mancha se sitúa en el 21,12 por ciento, lo que supone que la mujer cobra de media 4.500 euros al año menos que el hombre. Las desigualdades estructurales como la asociación de los trabajos de los cuidados, con una remuneración más baja, con la mujer o el peso que soportan en los cuidados familiares son algunas de las razones que se sitúan en la base de las diferencias.