Las crecidas de agua en Toledo durante la noche han sido menos graves de lo esperado durante la víspera, en previsión de las lluvias y la apertura de pantanos. A partir de ahora, el foco de atención se ha trasladado a Talavera, ha explicado Emiliano García-Page, donde a lo largo del día se incrementará el agua.
Así lo apuntaba el presidente regional tras un Consejo de Gobierno Excepcional donde se han estudiado las avenidas de agua y las medidas a llevar a cabo donde se producirán las crecidas.
De esta forma, la Junta de Comunidades está en contacto con el alcalde de Talavera, José Julián Gregorio, y ha comenzado una vigilancia en las instalaciones públicas, como los colegios aledaños. De momento, eso sí, apuntó García-Page, «parece que se presenta una imagen de estabilidad y estaremos muy atentos». Además, se ha perimetrado la población que tiene que ser alertada con sistemas de emergencia si a lo largo del día el agua es mayor del previsto por las agencias meteorológicas. No en vano, por allí tiene que llegar el agua del Manzanares, lo que puede llevar a tomar otras decisiones.
«Pero, de momento, mucha prudencia, mucha calma, están todos los dispositivos de alerta muy activos y afortunadamente está funcionando la coordinación entre administraciones», destacó García-Page, como demuestra la anticipación que llevó a cabo en el Hospital Nacional de Parapléjicos por parte de la UME. El objetivo es que cuando pasen estas crecidas no haya que lamentar daños personales y al tiempo se haya acabado con la sequía con el agua que ha recargado los acuíferos.