El Cerro del Bú 'asedia' el casco histórico

J. Mario Loeches
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Ángel Gómez y Jesús Gómez completaron la primera prueba del reto '12 meses, 12 ultras', al completar 70 kilómetros alrededor del casco histórico de Toledo

Ángel Gómez y Jesús Gómez completaron las diez vueltas

El club Cerro del Bú se ha querido unir en este 2025 a la celebración de Toledo como Ciudad Europea del Deporte con reto denominado '12 meses, 12 ultras', con el que quieren transmitir la filosofía de este deporte y los valores que transmite la distancia ultra, «como son el esfuerzo y el compañerismo».

Son palabras de Ángel Gómez, quien, junto a su compañero Jesús Gómez, completó los 70 kilómetros de la primera prueba, realizada el pasado martes, y a la que llamaron 'El asedio'. Arrancaron a las 22:00 horas de la noche, con la intención de recorrer diez veces un circuito de 7 kilómetros por el casco histórico de Toledo.

Llegaron pasadas las 6 de la mañana, así que emplearon poco más de 8 horas. Sin embargo, se quedan con las emociones vividas y con el disfrute de atravesar los rincones más bonitos y emblemáticos de la ciudad. Partieron desde el aparcamiento de Azarquiel, a los pies del río Tajo, y pasaron por la muralla, los cobertizos, Santa Clara, Lorenzana, la cuesta del Armiño, Doncellas, el mirador de San Juan, Santo Tomé, el Palacio de Fuensalida, San Torcuato, el callejón de Santa Isabel, San Andrés, Pozo Amargo o la catedral. 

El Cerro del Bú ‘asedia’ el casco históricoEl Cerro del Bú ‘asedia’ el casco histórico«Creo que el circuito que creamos era muy chulo», reconoce Ángel, a pesar de su exigencia. Y es que, en cada vuelta es fueron acumulando 205 metros de desnivel positivo, para llegar, al final de los 70 kilómetros, hasta los más de 2.000. 

Ellos dos completaron los 70 kilómetros, pero estuvieron acompañados por otros dos atletas de su club, Jorge y Manu, que dieron unas cuantas vueltas. «Con este tipo de pruebas lo que queremos es generar inquietudes, que haya gente que se sienta atraída por la distancia ultra», añade Ángel Gómez.

Como siempre, a la importancia de estar preparado físicamente, hay que unir la cabeza, fundamental para aguantar tantas horas corriendo. Además, Ángel y Jesús completaron el reto en un tiempo magnífico, ya que fueron a unos ritmos altos, y apenas se detuvieron: «Cada vez que llegábamos a Azarquiel, tomábamos algo de agua, y continuábamos». Eso sí, al término de los 70 kilómetros sí que se tomaron unos merecidos donuts para reponer fuerzas.

'12 meses, 12 ultras' es un desafío que se creó rápidamente en uno de los entrenamientos habituales de los socios del Cerro del Bú. «Somos muy viscerales, y, como se nos acababa enero, tuvimos que programarlo de manera rápida», explica el atleta toledano. Así, el siguiente no tardará en llegar, pues será el próximo 15 de febrero, con una prueba más larga, de 100 kilómetros, cuyo circuito será desvelado próximamente.

Este 'asedio' al casco antiguo, además, ha servido para que Ángel Gómez recupere las sensaciones del año pasado, al arrastrar una lesión (fisura en el peroné) de su participación en la Spartathlon que le ha mantenido dos meses parado. «Me ha costado coger el ritmo», reconoce. Sin embargo, ya tiene en la agenda una nueva prueba de blackyard, el 8 de marzo, y otra de ultrafondo en Portugal para el mes de julio, la PT 281, de 281 kilómetros. Es una carrera en la que se llegan a alcanzar los 45 grados centígrados. Todo un desafío extremo.