Seseña, Borox y Esquivias alertan del déficit de agentes

J.Moreno
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El trepidante crecimiento de la población hace «más que necesario» un aumento de miembros de la Guardia Civil. Miguel Esteban denuncia, por su parte, el abandono de la Delegación del Gobierno

Seseña, Borox y Esquivias alertan del déficit de agentes

La alcaldesa de Esquivias, Almudena González, se ha reunido con sus homólogos de Seseña y Borox, Jaime de Hita y Soledad Delgado, respectivamente, para unir fuerzas y solicitar en grupo a la Delegación del Gobierno de Castilla-La Mancha un aumento de agentes de la Guardia Civil, en proporción al crecimiento recdiente de la población en esta parte de la comarca de La Sagra. Los tres han formulado oficialmente la reclamación a la delegada, Milagros Tolón.

Estos tres municipios, junto con la localidad de Yeles, han experimentado un incremento de unos 20.000 habitantes en los últimos años, por lo que la población de estas cuatro localidades suman los 50.000 personas. «Un crecimiento que conlleva nuevos retos y necesidades en materia de seguridad; sin embargo, los efectivos de la Guardia Civil no han aumentado en proporción al mismo», protestan los alcaldes. Los cuatro dependen del acuartelamiento de Seseña aunque cada uno tenga puesto de la Benemérita.

Por ejemplo, Esquivias, una localidad con casi 6.000 empadronados, dispone de ocho guardias civiles en el puesto. Se trata de un municipio sin agentes de Policía Local desde hace unos dos años por el traslado de los dos uniformados a Albacete y Toledo, e incluso de un tercero que había concursado por movilidad y acabó en Carranque.

«No hay un problema grave de delincuencia», concede González, quien señala que la alcaldesa de Yeles, María José Ruiz, está de acuerdo con la reclamación de más agentes, pero no pudo asistir finalmente a la reunión celebrada la semana pasada.

La alcaldesa de Esquivias indicaba a este diario lo costoso  de recuperar la presencia de agentes municipales. Sólo la convocatoria del concurso ha supuesto un desembolso de 10.000 euros para los gastos de atender a los 120 aspirantes.

Así, los dos seleccionados se forman ahora en la Escuela de Protección Ciudadana de Toledo para incorporarse en breve. La intención de la alcaldesa es sumar otros dos uniformados más y cerrar la plantilla con cuatro.

«Aunque el consistorio haya hecho inversiones en tecnología de vigilancia, con cámaras con reconocimiento de matrículas, consideramos más que necesaria la presencia de más efectivos de guardia civil que garanticen la seguridad ciudadana, subrayando la importancia de dotar la zona de más agentes para garantizar el orden, la tranquilidad y el bienestar de sus vecinos», resaltaba el Ayuntamiento de Esquivias.

«Una mayor visibilidad y presencia de la Guardia Civil no solo mejoraría la seguridad, sino que también fomentaría una relación más cercana entre los agentes y los ciudadanos, beneficiando a toda la comunidad», concluye al respecto el Ayuntamiento de Esquivias.

Por su parte, el Ayuntamiento de Miguel Esteban pidió ayer más efectivos de la Guardia Civil para frenar el aumento de delitos en la comarca de La Mancha toledana.

El alcalde de Miguel Esteban, Marcelino Casas, ha denunciado el bajo número de agentes de la Benemérita en los pueblos de esta comarca y el aumento de delitos que se ha producido en estos municipios.

En este sentido, Casas indicó que el número de hurtos y robos se ha incrementado de manera notable en la comarca desde el pasado año 2024, mientras que el número de agentes del Puesto de la Guardia Civil de Quintanar de la Orden, de la que depende Miguel Esteban, no ha aumentado, a pesar de la solicitud del Ayuntamiento.

«Nos están dejando desprotegidos», lamentó, porque a su juicio la Delegación del Gobierno de España en Castilla-La Mancha no atiende la demanda realizada por los municipios de la comarca.

Por ello, Casas ha afirmado que «la sensación es de abandono», a pesar del «buen trabajo» que realizan los efectivos existentes, apostilló.

También ha puesto el acento en la situación de la casa-cuartel de Miguel Esteban, de la que ha dicho que necesita una adecuación para poder prestar servicio y albergar guardias civiles.

Además, el alcalde se reunió ayer con vecinos afectados por los últimos sucesos y señaló que ha podido comprobar de primera mano «la indignación y el miedo» que sufren los vecinos.