El testigo: «No he visto tantas puñaladas ni en pesadillas»

J.Moreno
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Josito, testigo presencial, describe el crimen: «Con un ensañamiento que no era normal».

El testigo: «No he visto tantas puñaladas ni en pesadillas»

La Policía Nacional dio desde el inicio de la investigación total credibilidad al testimonio de Josito, el amigo que acompañaba a Xavier Gijón aquella fatídica madrugada del 12 de marzo de 2023. El relato del testigo presencial se mantuvo ayer vigoroso aunque por momentos se le quebrantara la voz en la segunda sesión del juicio en la Audiencia Provincial. «No he visto tantas puñaladas ni en mis pesadillas», manifestó por esos segundos de un ataque brutal contra su amigo del barrio. El señalado como autor, Francisco José, se sentaba ayer como único procesado.

Josito frecuentaba los mismos ambientes que Francisco José, 'el Pesca', sobrenombre con el que conocía al acusado. No eran amigos, pero sabía que el pescadero tomaba orujo de hierbas. También que era aficionado a los cuchillos. También que solía estar solo; por eso, aquella noche era razonable que se acoplara con Xavier y con él para ir de juerga. Los tres desembocaron en el 'Pomba gira', como comprobaron los integrantes del jurado en el visionado de las cámaras del local. Era una noche normal.

Josito sí recordó ayer que Xavier y 'el Pesca' tuvieron un enganchón antes de entrar en el local. Nada grave, resuelto pacíficamente. Después pasaron dos horas distendidas hasta que los tres, ya en la calle y en dirección a los bloques de 'Las Malvinas', caminaban por la calle de Alberche «hablando tan tranquilamente». Pero a la altura del número 56 comenzó el ataque. Con 'el Pesca' inmovilizando a su amigo. «Ya vi que no eran puñetazos. A una velocidad y con un ensañamiento que no eran normales», expuso el testigo presencial, que se había adelantado unos cinco metros y observó un arma blanca con una hoja «considerable».

Reaccionó inmediatamente y alejó a 'el Pesca', pero el cuerpo de la víctima se desangraba con 12 puñaladas por la cabeza, tórax y espalda. «Xavi ni gritó. Tenía el vaso (lo había sacado del local de copas) en la mano. No parecía que le estaban clavando», mencionó. Pero el joven de 29 años, 1,71 de altura y 54 kilos de peso empezó enseguida a chorrear sangre.

Una cámara de un banco captó cómo manaba su lado izquierdo en la desesperada búsqueda de los médicos. A menos de 300 metros, el centro de salud del Polígono era el único salvavidas posible. La vigilancia de una casa de apuestas registró cómo Josito cargaba con el cuerpo de su amigo, y una municipal reveló esos últimos pasos de los amigos junto a la rotonda pegada a las dependencias sanitarias. Xavier cayó desplomado.

El jurado siguió ese trayecto de 300 metros mediante las cámaras de seguridad, explicado por un agente de la Policía Nacional. «Si no intervengo, le sigue apuñalando», consideró Josito, quien hizo hincapié en que las puñaladas con el machete eran profundas. «Sonaba a hueco», recordó.

Josito cree que el acusado mascó toda la noche la revancha por el guantazo que recibió de Xavier antes de entrar en el local. «Se sintió humillado», apuntó.

Una médica del centro de salud atendió a Xavier aún vivo. «Balbuceaba, pero no era inteligible», explicó. El personal sanitario intentó taponas las heridas, pero eran mortales de necesidad.

Los primeros policías atendieron a un Josito alterado pero lúcido. Insistía en que el autor había sido 'el Pesca'. «Cálmate, ¿quién es esa persona?», intervino el agente. El amigo disponía de datos de su filiación, incluso de que vivía en la calle del poeta Miguel Hernández. «Siempre dio la misma versión. Su discurso era coherente», detalló el uniformado como sostén de la credibilidad del relato, apuntalado después por más pruebas.

«Fue un ataque totalmente sorpresivo», comentó una policía judicial por el cadáver. Mientras, 'el Pesca' dejaba el encierro en su casa y se identificaba ante los agentes apostados en su portal. «El detenido fue plenamente consciente posteriormente de lo que había hecho», valoró un uniformado.

La nota inculpatoria en la casa de su exnovia

Su expareja y vecina halló en su casa el día de los hechos una nota atribuida a Fran. «Voy preso. La he liado», contenía. La testigo describe a una persona agresiva y rencorosa

Francisco José 'el Pesca' se ennovió hace 15 años con una vecina. Ha pasado mucho tiempo, y la joven ha tratado de olvidar aquellos dos años. «A mí me ha pegado», recordaba. No denunció, pero ayer no le tembló el pulso para rememorar aquella mañana de hace dos años.

Su hermana había informado a la joven de que un chaval del barrio, Xavier, había muerto apuñalado. A las 10 de la mañana, observó que había una nota manuscrita junto a la puerta de entrada de su domicilio. «Soy Fran. Llama a mi hermano. Voy preso. La he liado. Porfa, los perros. Ya te contaré», decía más o menos el texto.

«Fran sí es una persona agresiva. Era vengativo y rencoroso», aseveró sobre su expareja, quien regentaba su propia pescadería hace 15 años. Por entonces, el acusado tenía poco más de 20 años.

«No sé por qué me dejó la nota. Le he dado vueltas muchas veces», señaló. Fran y su exnovia vivían en marzo de 2023 en el mismo inmueble; él en el segundo y ella en el cuarto.

La intuición de su exnovia barruntaba que Fran incurriría en una circunstancia grave tarde o temprano. «Yo le veía perdido. Algo iba a pasar en algún momento», indicó.

El testimonio de la exnovia y vecina forma parte de la munición de la Fiscalía y la acusación particular para apuntalar la petición de 23 y 25 años de cárcel, respectivamente, por la comisión de un delito de asesinato. «Con ensañamiento y alevosía», argumenta el letrado de la familia de Xavier por esas 12 puñaladas a un individuo en estado muy ebrio e inmovilizado por el presunto autor.

Fran defiende la absolución, e incluso busca la eximente por intoxicación de alcohol y drogas. En caso condenatorio, pide que sea por delito de homicidio.