El Tecnocasa Talavera encadenó su segundo tropiezo, tercero en los últimos cuatro compromisos, tras no competir casi desde el salto inicial en su visita al filial del Estudiantes, escuadra con aspiraciones a cotas mayores que las del elenco de José Rey. La lucha perdida en la faceta reboteadora y, sobre todo, el pobre porcentaje de acierto en tiros de campo, con 16 lanzamientos convertidos en 61 intentos, alejaron de la victoria a una formación talaverana que llegó a encajar un histórico parcial de 30-0 entre el final del tercer cuarto y el comienzo del último.
Ambos conjuntos arrancaron imprecisos en el lanzamiento a canasta. Casi tres minutos de juego tuvieron que transcurrir para que Orenga estrenase el tanteador con un imponente mate. El propio pívot local y Laguna desde el perímetro estiraron el parcial hasta el 7-0 ante la sequía anotadora del Talavera. Solórzano logró el primer enceste de su equipo mediado el primer acto (7-2). La irrupción de Larrea neutralizó el dominio en la pintura de Orenga, pero dos triples consecutivos del jugador jordano Zeid, unido a otro de Negre, volvieron a aumentar la diferencia en la recta final del primer periodo (20-12).
La falta de efectividad en tiros liberados de marca lastró al elenco de José Rey. Miguel Sola replicó un triple de Larrea para mantener las distancias en un atropellado inicio de segundo cuarto. Ante la dificultad para anotar, un dos más uno de Rodrigues dio oxígeno a la formación talaverana (23-18). No obstante, dos tantos de Miguel Sola y un triple de Negre elevaron la ventaja del equipo colegial hasta los dobles dígitos. Solórzano intentó reducir la renta del Estudiantes desde más allá del arco, pero el buen hacer de Orenga en la zona, secundado por Miguel Sola en el lanzamiento exterior, lo impidió en una paupérrima primera mitad del Talavera en tareas ofensivas (35-21).
Los tiros libres de Solórzano y Ejumeta, así como el ímpetu de hombres como Morchón y Garrido, dieron esperanzas para soñar con la remontada al conjunto talaverano tras el intermedio. Sin embargo, un parcial de 6-0, comandado por Samu Rodríguez y Lapastora, sofocó las acometidas del elenco de José Rey, que pidió tiempo muerto cuando su equipo ya perdía por quince puntos (45-30). El propio Solórzano y Santos se echaron al equipo a las espaldas, aunque un parcial demoledor de 10-0, con Robles y Samu Rodríguez como estiletes, encarriló el triunfo del Estudiantes (56-34).
En el último periodo empeoró la situación. La falta de ideas en ataque del Talavera, en contraposición con el arsenal ofensivo del conjunto madrileño, convirtió el encuentro en un festival de triples y provocó que la diferencia, después del parcial acumulado de 30-0, se ampliase por encima de los cuarenta puntos (76-34). Robles y Negre fulminaron desde la línea de 6,75 a un impotente conjunto talaverano, que no consiguió anotar en los seis primeros minutos del cuarto. Únicamente el orgullo de Solórzano, Camara y Larrea propició que el resultado definitivo no fuese tan abultado en un choque para el olvido (81-49).
Con la nueva derrota, el Baloncesto Talavera se mantiene en tierra de nadie al tener cuatro triunfos de margen sobre los puestos de peligro y encontrarse a cinco del segundo lugar, que otorga el acceso a la fase de ascenso.
FICHA DEL PARTIDO
Movistar Estudiantes: Miguel Sola (8), Robles (18), Zeid (8), Laguna (7) y Orenga (10) -quinteto inicial-, Gradín, Lapastora (3), Samu Rodríguez (9), Negre (15), Salas (1), Rebetez (2) y Alonso.
Baloncesto Talavera: Solórzano (12), Morchón (2), Gacic (2), Santos (2) y Ejumeta (3) -quinteto inicial-, Garrido (2), Vásquez, Camara (6), Moreno, Rodrigues (3) y Larrea (17).
Árbitras: María Muñoz Herrera (Colegio madrileño) y Andres Riendas Moratilla (Colegio castellano-manchego).
Parciales: 20-12, 15-9 (35-21), 21-13 (56-34), 25-15 (81-49).
Magariños. 100 espectadores.