A sus 45 años le va a llegar la alternativa. No se siente diferente, sino uno más. Para Gustavo Pérez Segura 'Gus' lo de esta semana con la selección española está siendo algo impensable. Es verdad que lo vio como posibilidad cuando el seleccionador le metió en la prelista de 30, pero que el estreno fuera en Toledo… «Estoy muy contento de tener esta suerte, va a ser un cierre de la leche, aunque no pienso retirarme todavía», asegura el guardameta del Servigroup Peñíscola, que va a ser el jugador más viejo en debutar con España.
Reconoce que va a sentir una emoción importante cuando vea a su familia y amigos en la grada. Va a tener que realizar un esfuerzo importante por centrarse en el encuentro. «Tenemos que dedicarnos a lo nuestro, que es clasificarnos cuanto antes posible para la Eurocopa», reconoce el cancerbero, que se está tomando con mucha naturalidad estos días con el equipo nacional.
De hecho, asegura que, por ser el más veterano, no tiene que ser el que diga todo. «He venido para aportar lo que esté en mi mano, pero también escucho a los demás; no soy más que nadie, y aquí todos me están tratando como a un igual, que es lo bueno», argumenta.
Evidentemente, Gus es consciente de que esta internacionalidad le ha llegado por el buen trabajo que está realizando con su club, un Servigroup Peñíscola que se encuentra líder de la Primera División. «Estoy disfrutando esta temporada muchísimo, estando por delante de equipos como el Inter, ElPozo, el Barça o el Cartagena, con presupuestos abismales», asegura.
De hecho, su primer objetivo era la permanencia. Ya está zanjado. Ahora, intentarán la clasificación matemática para los 'playoff', y, si es posible, «lo más arriba que se pueda, para tener el factor cancha a favor, y pelear por todo». Además, el equipo castellonense también optará, a mediados de este mes, a la Copa de España: ya está clasificado para la fase final. «Es la opción más factible de lograr un título, porque ya se ha visto que hay sorpresas, como la del Betis o el Antequera».
un jugador que se cuida. Ya conocía la intención de Jesús Velasco de «llevar a los que estuvieran en mejor forma». Cuando no tenía esa opción, Gus tampoco ha dejado de cuidarse: «Tengo la suerte de hacer lo que me gusta, que es ir contento a entrenar y jugar al fútbol sala; siempre quiero ser mejor». Es algo innegociable, como añade, «para poder continuar a este nivel de profesionalidad».
En cuanto a su futuro, no hay palabras claras por su parte. Prefiere vivir el presente, y ahora mismo es España y el Peñíscola. Eso sí, formado ya como entrenador, parece que su intención es moverse en los banquillos el día que cuelgue los guantes. No parece algo cercano regresar al fútbol sala toledano, y más sin referentes en categorías profesionales, aunque es algo que no descarta: «Nunca se sabe, pero ahora mismo quiero que Peñíscola siga siendo mi casa».