La Guardia Civil desempeña una labor ímproba. La superficie es enorme, los agentes limitados y la concurrencia de delitos, abrumadora. Más en comarcas como La Sagra. Por eso, la colaboración vecinal se antoja indispensable para taponar la hemorragia de plantaciones de marihuana que crecen por todos los rincones de la provincia. Lo saben bien en el puesto principal de Illescas, donde atienden advertencias como la última apuntada en la junta local de seguridad, celebrada a finales de enero. Las indicaciones han facilitado la incautación de 300 plantas en una vivienda deshabitada de la urbanización 'El Coto'. No era, ni muchos menos, la primera vez.
Así lo explica a este diario el concejal de Seguridad, Raúl Corvera, quien trabaja mano a mano con la asociación de vecinos Asveca de Carranque. Él mismo es socio del colectivo. La vigilancia del grupo resulta fundamental para la detección de movimientos anómalos, como la circulación de vehículos sospechosos por los barrios de esta localidad de 5.500 empadronados.
La Guardia Civil y la Policía Local de Carranque colaboraron el pasado día 14 en la intervención de la plantación localizada en 'El Coto'. El garaje del inmueble se utilizaba por completo para el cultivo de cannabis. Los agentes entraron en la vivienda con la marihuana en pleno crecimiento. No había ningún morador.
Corvera, representante de Vox en el Ayuntamiento, subraya que los vecinos de Carranque han descubierto ya cinco plantaciones de marihuana desde mediados de 2023. La afirmación del concejal de Seguridad revela la satisfacción por la colaboración en la vigilancia, que él mismo prestaba antes incluso de su incorporación al equipo de gobierno.
La dispersión de las 10 urbanizaciones de Carranque hace más necesaria la colaboración de los vecinos, a quienes anima el propio concejal de Seguridad. «Ha podido realizarse gracias al trabajo conjunto de nuestras fuerzas y cuerpos de seguridad, a la junta de seguridad local y gracias al seguimiento y vigilancia durante el tiempo necesario. Y la siempre inestimable y necesaria colaboración ciudadana», resaltaba en un mensaje difundido por el propio Ayuntamiento.
En este sentido, Corvera recalca que su interés por la política nació por «dejar algo menor a mis hijos» y considera que queda «mucho margen de mejora» en la seguridad. Al respecto, ensalza la contribución de la junta local de seguridad, «un mecanismo muy válido para pueblos pequeños».
Carranque, un municipio con una deuda notable, incorporó en 2024 tres agentes después de años sin servicio de Policía Local. El propósito de Corvera es ampliar el equipo con nuevas convocatorias. «Queremos una plantilla estable», afirma.
De momento, los tres uniformados municipales y los agentes del puesto principal de Illescas tienen cientos de ojos velando por la seguridad del municipio. «Hay muy buena colaboración ciudadana», enfatiza Corvera, quien ha evitado también la ocupación de viviendas en Carranque.