Alcañizo se pone las pilas para no ser un fantasma

J.Moreno
-

La mitad de los inmuebles están vacíos en esta localidad pegada a la A-5. El Ayuntamiento busca un revulsivo para sumar niños al colegio

Alcañizo se pone las pilas para no ser un fantasma

Alcañizo rozó el millar de habitantes en la posguerra. Nueve décadas después, se antoja imposible recuperar esa cifra en este pueblo enclavado en una comarca, La Campana de Oropesa, con la amenaza de la despoblación ya vigente. Por ello, el Ayuntamiento inició la semana pasada un programa para repoblar este municipio, hundido en los 290 empadronados y con el colegio público pendiente de un hilo.

El Consistorio difundió a finales de enero el inicio de este programa con la posibilidad de utilizar los medios públicos para la difusión de las casas en venta o alquiler, e incluso, el personal del Consistorio ejercería de agente inmobiliario para que los aspirantes puedan visitar los inmuebles. «El servicio es totalmente gratuito, y la última decisión siempre estaría en manos del propietario», detalla.

«La mitad de las casas están sin habitar», subraya el concejal Alberto Vázquez sobre esta población con una media de unos 70 años. Precisamente, la edad aproximada del alcalde, César Sánchez, quien  está al frente del Consistorio desde 1979, a excepción de la anterior legislatura que no pudo presentarse a los comicios.

Hasta ahora, César y su equipo habían orillado el problema de la despoblación, pero la situación del Colegio Rural Agrupado (Campo Arañuelo) ha hecho saltar las alarmas. «Estamos al límite», explica el concejal por la baja cantidad de alumnos. Y apostilla: «Nos preocupa. Una vez que se cierra el colegio, va todo detrás».

El Ayuntamiento medió para que haya un bar abierto todo el año. Una joven del pueblo atiende la única tienda de una localidad pegada a la A-5, pero con un único servicio de autobús con Talavera de ida y otro de vuelta.

«Dentro de lo que hay, nos mantenemos», asegura Alberto por el decrépito devenir de otros municipios de la Campana deOropesa.

«Cada vez nos lo ponen más complicado a los pueblos pequeños. Nos cuesta mucho que nos echen una mano», reprocha el concejal por la falta de ayudas para levantar la vida  de estas localidades. Alcañizo está a 30 kilómetros de Talavera y a unos 150 de la ciudad de Madrid.

El ofrecimiento del ayuntamiento como altavoz de la oferta inmobiliaria es la primera de más medidas que incorporará el equipo de gobierno para dar un revulsivo al empadronamiento de Alcañizo. Los concejales buscarán también allanar el camino para la contratación de vecinos en empresas cercanas. Asimismo, revisará las políticas utilizadas por otras localidades para copiar el modelo. Por ejemplo, Garciotum logró salvar su colegio, que goza ahora de una extraordinaria salud.