Sociedad Gitana prepara una gran manifestación en Zocodover

J. Monroy
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La familia de los niños del vertedero ha contratado a un abogado para querellarse contra el juez instructor que ha sobreseído el caso. Quiere recurrir el archivo y recurrir al juez

Sociedad Gitana prepara una gran manifestación en Zocodover - Foto: David Pérez

Sociedad Gitana y la familia de los dos menores fallecidos aparecidos en el vertedero de Toledo rechazan el archivo de las diligencias por el Juzgado de Instrucción número 3 de Toledo y van a hacer todo lo posible para que continúen las investigaciones en torno a lo que consideran un asesinato. De momento, Sociedad Gitana Española ha pedido permiso para hacer una gran manifestación el día 25 en la plaza de Zocodover, ante la Delegación del Gobierno, pidiendo justicia. De igual forma, ha solicitado una reunión con el ministro de Justicia, Félix Bolaños, «para ponerle de manifiesto y de primera mano todos los pormenores de este procedimiento».

Así lo explica el presidente de la organización, Sinaí Giménez, quien además adelanta en nombre de la familia la contratación de un abogado para «presentar una querella contra el juez instructor por distintos, entre los que se encuentra obstrucción a la propia Justicia». Además, el archivo provisional no es firme, por lo que dentro del plazo de tres días la familia va a recurrirlo «y entre otras muchas cosas, vamos a pedir la recusación del juez».

Oídos sordos. Giménez justifica esta querella de la familia contra el juez «porque el abogado ha presentado una serie de escritos hace ya meses, en los que pedía que fuesen a declarar una serie de testigos de referencia, testigos presenciales, que dicen cosas específicas y concretas y que al día de hoy no han sido llamados a declarar».

También pedirá la familia de los niños la recusación de juez «en base a que después de siete u ocho meses, habiendo dos asesinatos por medio, el señor juez no ha tramitado toda la documentación y todas las solicitudes de medios, pruebas y testigos para aclarar toda la verdad». En consecuencia, continúa Giménez «entendemos que una de dos, o no está capacitado para llevar este caso, le queda grande; o hay algún interés espurio por el medio, desconocemos si es tapar a los investigadores porque no hicieron bien su trabajo, o cualquier otro interés, espurio o no espurio, meramente judicial o no meramente judicial». «Pero lo que no es normal es que hay dos supuestos asesinatos, con todas las pruebas que obran dentro de la causa, y un montón de testigos que tienen que declarar y medios de pruebas que no han sido tramitados por el señor juez», concluye Giménez.

No le convence al presidente de la Sociedad Gitana Española la versión de que los niños se metieron voluntariamente en la Reconquista en unos contenedores de basura y murieron aplastados por el camión. Hay un testigo, apunta, un vigilante, que apunta que habló con los niños después de la noche del 10 al 11 de diciembre, que es cuando tendrían que haber fallecido según las investigaciones. Les indicó dónde estaba Santa Bárbara «que es donde estaba la novia del niño, y a partir de ahí, los niños desaparecen y aparecen en el vertedero de Toledo».