Miguel Ángel Flores

Amboades

Miguel Ángel Flores


Opinión

22/04/2024

Opinar, hay que opinar porque por lo visto ahora se puede opinar, se puede hablar, y en otros tiempos no se podía hablar, como si en aquellos tiempos todo el mundo fuere mudo. Pues pasadas unas décadas, ya estamos igual, serán esas cosas de los ciclos, como que el verano o el invierno siempre vuelve, uno con sus calores y el otro con los fríos. Pues ahora, en los tiempos de esta avanzada sociedad, que por lo visto es un tiempo que nunca ha vivido ninguna sociedad, que es la libertad, es como si ya estuviéramos en la gloria, porque se puede hacer de todo, ya hemos llegado a la arcadia prometida, mientras que los que han vivido antes de nosotros eran verdaderos esclavos, porque ahora estamos en el culmen, en la sociedad plena. Pero, ciertamente no es así, porque los que nos dicen y dirigen, que en todos los tiempos se cuecen habas, siempre hay uno que dirige y decide, y el resto a sus órdenes, como en las familias alguien manda y el resto, bueno, es un ejemplo hoy día que no es válido, porque, por lo visto han evolucionado tanto las cosas, que hasta en las familias ha llegado eso de la libertad, y en apariencia todo el mundo opina, o mejor dicho puede opinar, o hacer lo que sea sin contar con las consecuencias o reacciones que se originan en distintas direcciones y los efectos «colaterales» que esas cosas provocan. Pero es así, como ya vivimos en la arcadia, en el paraíso, y todo el mundo en apariencia a la vez manda a la vez hace lo que le viene en gana, pues a seguir así, porque realmente es lo que nos hacen creer que es así, pero lo cruel y real es que no lo es, porque tener opinión personal, y sacarla a pasear hoy día, en los tiempos de máxima libertad, es como estar en tiempos pretéritos, en verdad quizá no se podía hablar con consecuencias graves, pues ahora es tres cuartas de lo mismo, por tener verdadera opinión libre, y decir lo que se piensa, en verdad puede que no te lleve a lugares de encierro, es mucho más sutil, tener opinión resulta peligroso, dado que la mayoría de la sociedad te evita, sobre todo los que están en el engranaje de la buena vida, tanto los que dirigen el cotarro, como los que lo engrasan con su darle pomada y reírle las gracias, que en verdad ninguna tienen, y el resto que soporta todo, y siempre lo soportará, en tiempos de opinión y en tiempos de ninguna opinión. Bien, así está la cosa, todo el mundo puede opinar, hasta un punto, pero opinar de todo, pero hasta un punto, porque siempre vendrá alguien y en sentirse vulnerada su libertad, dirá que tal o cual, es un tal o cual, porque la opinión que emitió era la tal o cual, y ello le hacía daño, le molestaba o no le convenía que se supiera tal o cual cosa, en los tiempos de la transparencia, por ello, la opinión que cada cual tiene la suya, lo mejor es que no salga, que se quede solo en su pensamiento, eso sí viviendo en una sociedad avanzada llena de libertad.

ARCHIVADO EN: Encierro